Declaración

de Fe

muchacha que ruega

Preámbulo—

La Iglesia de la Comunidad Metropolitana es un episodio en la historia de la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo. somos personas en una jornada, aprendiendo a vivir nuestra espiritualidad, a la vez que declaramos nuestros cuerpos, nuestros géneros, nuestras sexualidades. No todos creemos exactamente en las mismas cosas. Y sin embargo, en medio de nuestra diversidad, formamos comunidad, cimentándonos en el amor radicalmente incluyente de Dios por todas las personas. Somos parte de una conversación continua en materia de creencia y de fe, moldeada por las escrituras y los credos históricos, misma que heredamos de aquellos que nos antecedieron. Nuestro episodio comienza cuando Dios nos dice, “Vengan, prueben y vean”.
 
Nuestra Fe — 


“Vengan, prueben y vean” (Juan 1:39). Jesucristo, Tú invitas a todo el pueblo a Tu mesa abierta. Tú nos conviertes en Tu pueblo, una comunidad amada. Tú restauras la alegría de nuestra relación con Dios, incluso en medio de la soledad, la desesperanza, la degradación y el envilecimiento. Singulares cada uno de nosotros, todos pertenecemos al sacerdocio de los fieles. Bautizados y llenos con Tu Santo Espíritu, Tú nos empoderas para convertirnos en Tu presencia sanadora dentro de un mundo herido. 
 
Esperamos ver Tu reino en la tierra como en el cielo, al esforzarnos por lograr un mundo donde cada quien tenga lo suficiente, las guerras cesen, y toda la creación viva en armonía. Declaramos que Tú nos has puesto a toda la humanidad al cuidado de la tierra, el mar y el aire. Por tanto, permaneceremos activamente en resistencia contra los sistemas y estructuras que están destruyendo Tu creación.
 
Con toda la creación te alabamos —cada tribu, cada lengua, cada persona, cada nación. Te conocemos por muchos nombres, Dios Trino, más allá de toda comprensión, que nos eres revelado en Jesucristo, quien nos invita al banquete.
 
Amén.